Cuando Jesús saca las voces equivocadas
- Sergio Daldi
- hace 5 días
- 3 Min. de lectura
Muchas veces acudimos a Jesús buscando un milagro urgente, pero en medio de nuestra necesidad dejamos entrar voces llenas de miedo, lógica humana e incredulidad. La historia de Jairo nos recuerda que, cuando Jesús llega, lo que para otros está muerto, para Él todavía puede despertar.

18-19 Cuando terminó de decir eso, apareció un dirigente judío, se inclinó cortésmente y le dijo:
—Mi hija acaba de morir. Si vienes y la tocas, vivirá.
Jesús se levantó y se fue con él. Sus discípulos lo siguieron.
23-26 Al llegar a la casa del dirigente del pueblo, se abrieron paso entre los curiosos y los vecinos que andaban con sus cazuelas. Jesús fue brusco con ellos y les dijo:
—¡Fuera! Esta chica no está muerta. Está durmiendo.
Ellos dijeron que estaba hablando sandeces.
No obstante, cuando Jesús se deshizo de la multitud, entró, tomó la mano de la muchacha y la puso en pie, viva. La noticia no tardó en extenderse por toda la región.
Mateo 9:18-19, 23-26 | Biblia El Mensaje
A todos nos pasa. Hay momentos donde llegamos a Jesús cargando una necesidad que nos supera. Puede ser la enfermedad de un ser querido, una crisis familiar, un matrimonio roto, una puerta laboral cerrada, una deuda imposible o incluso una batalla interna que nadie conoce. Y cuando el dolor aprieta, hacemos lo mismo que hizo Jairo: corremos hacia Jesús porque sabemos que Él sigue siendo nuestra única esperanza.
Lo impactante de esta historia es quién era Jairo. Era un dirigente judío, un hombre importante, respetado, con posición y reconocimiento. Sin embargo, cuando su hija estaba muriendo, entendió que ni su influencia, ni su religión, ni su entorno podían darle lo que solo Jesús podía hacer. Entonces dejó a un lado su orgullo y fue directamente a la Fuente.
Pero mientras Jairo caminaba con Jesús hacia su milagro, alrededor ya había gente convencida de que todo había terminado.
La casa estaba llena de curiosos, vecinos, ruido, opiniones y dolor. Muchos estaban allí “acompañando”, pero en realidad ya habían aceptado la muerte de la niña. Y eso también nos pasa a nosotros. Muchas veces compartimos nuestras luchas y necesidades con personas cercanas que nos aman, pero que no tienen fe para creer junto a nosotros.
Oran… pero sin expectativa. Nos consuelan… pero pensando en el peor final. Nos abrazan… pero interiormente ya aceptaron la derrota.
Y sin darnos cuenta, comenzamos a escuchar más las voces del miedo que la voz de Jesús. Por eso lo primero que hizo Jesús al entrar en aquella casa no fue tocar a la niña. Primero limpió el ambiente.
“¡Fuera!”
Jesús sacó del cuarto a todos los que estaban llenando el lugar de incredulidad, sarcasmo y desesperanza. Porque hay momentos donde Dios necesita apartar ciertas voces para que podamos volver a escuchar Su voz.
Lo que para todos estaba muerto, para Jesús solamente estaba dormido. Y esa es una verdad que nosotros también necesitamos recordar. Tal vez para otros:
tu matrimonio está acabado,
tu familia no tiene solución,
tu salud no tiene salida,
tu sueño murió,
tu llamado terminó.
Pero nunca olvidemos esto: cuando Jesús entra en escena, Él no mira nuestra situación como la mira la gente. Lo que para el mundo parece el final, para Él todavía puede volver a vivir.
Por eso no podemos vivir mirando alrededor. Tenemos que aprender a mirar a Jesús. Porque alrededor siempre habrá:
ruido,
opiniones,
diagnósticos,
lógica humana,
incredulidad,
voces negativas.
Pero la fe verdadera sigue caminando detrás de Jesús aun cuando todo parece perdido.
Aplicación práctica
Aprendamos a cuidar con quién compartimos nuestras batallas más profundas. No todas las personas tienen la capacidad espiritual para sostener nuestra fe.
No permitamos que las voces negativas hablen más fuerte que las promesas de Dios.
Cuando atravesemos momentos difíciles, busquemos primero a Jesús antes que las opiniones humanas.
Recordemos que lo que parece muerto para nosotros puede estar “dormido” delante del poder de Cristo.
No caminemos guiados por el temor ni por el ambiente que nos rodea; caminemos guiados por la voz de Jesús.
Oración
Señor Jesús, hoy venimos a Ti como vino Jairo, reconociendo que Tú eres nuestra esperanza. Muchas veces nos dejamos rodear por voces llenas de miedo, desesperanza e incredulidad, y terminamos mirando más el problema que Tu poder.
Ayúdanos a proteger nuestra fe en los momentos difíciles. Danos sabiduría para escuchar Tu voz por encima de cualquier otra voz. Cuando nuestro corazón se llene de temor, recuérdanos que lo que parece imposible para nosotros sigue estando bajo Tu autoridad.
Hoy te entregamos nuestras cargas, nuestras luchas y los milagros que estamos esperando. Entra en las habitaciones de nuestra vida donde parece haber muerte, tristeza o derrota, y vuelve a traer vida con Tu presencia poderosa. Confiamos en Ti, Jesús. Amén.

Sergio Daldi
CEO & Presidente
Grupo Nivel Uno / Casa Creacion
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Biblia El Mensaje





Hermosa ♡ gracias
En un mundo caído, hay mucho ruido, desesperanza, maldad, por eso debemos clamar al Padre que aumente nuestra fe y confiemos siempre en su promesa, que El, estará con nosotros todos los días, hasta el fin del mundo
El reloj marca la media noche y en la mañana debo visitar el doctor especialista, una prueba de laboratorio marca nivel de peligro en mi salud, los ruidos de afuera en mi mente han tratado de desanimarme y crear miedo, han sido días de lucha interna, sin embargo, este mensaje me reanima y estoy confiado en el Señor Jesucristo y siento su fortaleza para atravesar cualquiera sea la voluntad de Dios para mi vida.
¡GRACIAS! Cuanta alegría me da cuando a mi correo llega estos devocionales. Oportunos, refrescantes y llenos de esperanza.
Hace casi un mes compre la Biblia El Mensaje; ¡wow¡ me tiene ENAMORADA de Dios y su PALABRA. Esa version: ¡Un Legado invaluable!
Es una mega bendición tener estos devocionales, gracias 🫂