La fuerza es para servir
- Sergio Daldi
- 10 ago 2025
- 3 Min. de lectura
Dios no nos dio fortaleza espiritual para que nos sintamos superiores, sino para ponernos al servicio de quienes más lo necesitan. La fuerza es para servir.

1-2Los que somos fuertes y capaces en la fe tenemos que intervenir y darles una mano a los que flaquean, y no limitarnos a hacer lo que más nos convenga. La fuerza es para servir, no para obtener posición social. Cada uno de nosotros necesita velar por el bien de los que nos rodean, preguntándonos: «¿Cómo puedo ayudar?».
3-6Eso es lo que Jesús hizo. No les evitó los problemas a las personas, sino que se metió de lleno a ayudarlas. La Escritura afirma:
«Eché sobre mí los problemas de los atribulados».
Ahora bien, aunque esto haya estado presente en la Escritura hace mucho tiempo, pueden estar seguros de que se escribió para nosotros.
—Romanos 15:1-6 Biblia El Mensaje
En un mundo que premia la autosuficiencia, el éxito personal y la comodidad por encima de todo, el evangelio nos recuerda que la verdadera madurez en la fe se mide en cómo tratamos a los más débiles. La Palabra de Dios nos llama a mirar más allá de nosotros mismos y a usar nuestra fuerza —ya sea emocional, espiritual o material— para servir a otros.
Pablo no nos habla desde la teoría, sino desde el ejemplo de Jesús: el Hijo de Dios no vino a vivir para sí mismo, sino para cargar con el peso de quienes no podían con sus propias cargas. No se alejó de los problemas, no esquivó las lágrimas ajenas, sino que se involucró profundamente en la vida de las personas, llevándolas de la mano hacia la esperanza.
La fuerza espiritual que Dios nos da no es para lucirla ni para obtener prestigio, sino para levantar a otros cuando se caen, para sostenerlos cuando sienten que ya no pueden más. Y esto no es un mensaje para “los líderes” o “los más espirituales” nada más: es un llamado para todos los que seguimos a Cristo. Porque todos, en algún momento, hemos necesitado que alguien nos tienda la mano.
Si hoy Dios te ha dado fortaleza, úsala. Tal vez mañana seas tú quien necesite ser sostenido. En el reino de Dios, la fuerza nunca es propiedad privada; es un recurso divino para bendecir, animar y restaurar a quienes lo necesitan.
Aplicación práctica
Hoy puedes poner en acción este llamado de varias maneras:
Identifica a alguien que esté luchando y pregúntale sinceramente: “¿Cómo puedo ayudarte?”
Haz un acto de servicio concreto que no te beneficie directamente, pero que fortalezca a otro.
Ora por los que atraviesan cargas pesadas, pidiendo a Dios que les renueve la fe y la esperanza.
Recuerda que el ejemplo es más poderoso que las palabras: tu disposición a servir habla más fuerte que cualquier sermón.
Oración
Señor Jesús, gracias porque usaste tu fuerza no para evitar el sufrimiento, sino para salvarnos y levantarnos. Enséñame a ver las necesidades de los demás antes que las mías. Que mi vida sea un reflejo de tu amor y servicio, y que pueda usar todo lo que me has dado para bendecir y edificar a otros. Amén.
La verdadera fuerza se mide por cuántas vidas levantamos,
no por cuántos logros acumulamos.
Fuerza para servir.

Sergio Daldi
CEO & Presidente
Grupo Nivel Uno / Casa Creacion





Mi madre era un ejemplo de servicio, siempre nos decia, "el que no vive para servir, no sirve para vivir." Nuestro Señor Jesucristo es el ejemplo del servicio y el amor, que siempre podamos seguir su ejemplo de amor y servicio. Gracias hermano Sergio por sus lindos mensajes. Bendiciones
✨ totalmente de acuerdo, no solo se trata de pedir y pedir, y recibir y recibir, que nunca se nos olvide el poder dar y servir desde el Amor, dice la Preciosa Palabra en 1 de Pedro 4-10 “cada uno debe usar el don que ha recibido para servir a los demas, administrando fiel mente la Gracia de Dios en Sus diferentes formas” … preguntemonos que se nos ha dado? Y con lo que se nos dio, como podemos servir? 🦋 que Dios siga Bendiciendo a cada persona que lea este comentario y a sus hogares 🦁 ~ el león de Dios ~