Gracias, aunque no entienda el momento
- Sergio Daldi
- hace 5 días
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Agradecer a Dios cuando todo marcha bien es fácil; lo difícil es dar gracias cuando la vida toma un rumbo inesperado. Este devocional te guía a descubrir cómo la gratitud puede sostenerte incluso cuando no entendés lo que Dios está haciendo.

15-17 Que la paz de Cristo los mantenga en sintonía con los demás. Nada de ir cada uno por su lado. Y sean agradecidos. Dejen que la palabra de Cristo (el Mensaje) gobierne la casa. Denle mucho espacio en su vida; instrúyanse y aconséjense unos a otros con sentido común. ¡Canten a Dios con el corazón! Que cada detalle de su vida (palabras, acciones, lo que sea) se haga en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre en todo momento.
— Colosenses 3:15–17 Biblia El Mensaje
Hay momentos en los que la vida se desacomoda sin pedir permiso. Situaciones que no vimos venir, puertas que se cierran, noticias que no esperábamos, temporadas donde uno siente que hizo todo lo correcto… pero igual algo se rompe adentro.
Y ahí uno piensa: “¿Cómo le doy gracias a Dios si ni siquiera entiendo lo que está pasando?”
La palabra de Pablo en El Mensaje nos recuerda algo profundo:la gratitud no es una reacción emocional, es una postura espiritual. No depende de lo que veo, sino de Aquel en quien confío.
A veces, como vos y como yo, estamos en medio de un momento que no entendemos. Pero en ese mismo lugar, Dios nos invita a dejar que “la paz de Cristo gobierne la casa”. Agradecer no es negar la realidad; es abrirle espacio a Cristo para que Él la gobierne. Dar gracias en medio de la incertidumbre es un acto de fe. Es decir:“Señor, yo no entiendo, pero confío que estás presente, incluso aquí. ”La gratitud no cambia el momento… pero cambia mi corazón dentro del momento.
Muchas veces he tenido que agradecer en temporadas que no comprendo. A veces lo hago con lágrimas, a veces cansado, a veces incluso sin ganas. Pero cada vez que agradezco, algo se alinea por dentro: la paz vuelve, la fe respira, y mi espíritu recuerda que Dios sigue escribiendo mi historia.
APLICACIÓN PRÁCTICA
Agradecé por una sola cosa hoy. No busques una lista larga; encontrá UNA razón para agradecer en medio de tu realidad.
Nombrá lo que te duele o lo que no entendés. La gratitud verdadera nace de una honestidad profunda. Dios no te pide que finjas.
Entregale a Cristo “la casa”. Puede ser tu mente, tu agenda, tu familia o tu corazón. Decile:“Goberná este momento, Señor.”
Agradecé por lo que Dios está haciendo aunque todavía no lo ves. La fe agradece por adelantado.
ORACIÓN
Señor Jesús, gracias. Aunque no entienda este momento, aunque no vea todo claro, aunque mi corazón tenga preguntas… hoy elijo agradecer. Goberná mi vida, mi casa interior y cada detalle de mi historia. Poné tu paz en mi corazón y alineá mis pensamientos contigo. Te entrego lo que no comprendo y confío en tu fidelidad. Gracias por estar conmigo, aun en lo que no entiendo. Amén.
La gratitud no borra el dolor, pero abre la puerta para que Cristo gobierne el momento.

Sergio Daldi
CEO & Presidente
Grupo Nivel Uno / Casa Creacion

